miércoles 29 de abril de 2009

El veneno


Se levantó de la cama cuando supo que ella dormía, y se fue al armario prohibido donde se escondía el veneno; poco a poco, fue vaciando el contenido de las botellas en el lavabo de la cocina, con sumo cuidado para que ella no se despertara; mientras lo hacía el olor de aquel líquido le recordaba los llantos y gritos que provocaba, tenía que acabar con todo, no debía quedar ni una sola gota, no le importaba el castigo. Cuando acabó, volvió a su cuarto y se durmió feliz, porque sabía que mamá no enfermaría al día siguiente.